lunes, 19 de agosto de 2013

Carrot cake

Y ahora diréis, ¡pues si que se está subiendo al guindo ésta, que hasta nos pone los nombres en inglés y así no hay quien se entere!

Pues no, la verdad es que en este nuevo mundo de la repostería abundan más los nombres en inglés dado que la mayoría de recetas provienen de Inglaterra o de Estados Unidos y ¿a qué queda más mono "Carrot ckake" que Pastel de Zanahorias?

Sed sinceros, si os ponen delante dos tartas cada una con un cartelito ¿cuál probaríais?

Jajajajaja, lo sabía, el carrot cake, sin dudarlo, porque a quien le apetece un pastel de zanahoria para merendar o de postre?????

Craso error. Es una delicia para el paladar en el que no se detecta la zanahoria para nada, que le da un toque húmedo y especiado diferente a los pasteles a los que estamos acostumbrados por estos lares y por eso mismo resulta sorprendente.

No gusta a todos claro, pero os aseguro que la pregunta de ¿y de qué esta hecho? está servida. Y a la respuesta de .... pues de zanahorias ..... la cara de sorpresa no tiene precio.

Luego viene una desgustación diferente con el segundo bocado como buscando ese otro sabor.

En fin que fue un éxito.

Aquí os pongo las fotos. Lo siento, no os puedo enseñar el corte porque con el entusiasmo de contestar las preguntas se me olvidó hacer las fotos.

La tarta era de carrot cake con relleno de cheese cream y forrado con fondant.


viernes, 16 de agosto de 2013

Disaster cake

¿ Cómo hacer que una tarta sea un verdadero desastre ?
 
Fácil, con una mala planificación de los tiempos y un ego mayúsculo que te dice (esa vocecita interna en la cabeza) que no te preocupes, que todo saldrá bien aunque te pongas a la faena con sólo 4 horas de antelación. Fracaso, seguro.
 
Todo necesita un tempo, un reposo, una cadencia, y como en la mayoría de ocasiones las prisas son malas consejeras. Ahora ya lo sé y del desastre aprenderé a organizarme.
 
Lo único que reposó fueron los bizcochos que por otra parte cogieron buen color, la textura fué la adecuada ni demasiado suave ni demasiado desmigado y con una altura correcta.
 
Ahora bien para la buttercream empleé el azúcar que tenía (pasado por la thermomix pero que aún presentaba un granulado demasiado grande) el resultado fue que el sabor estaba bien pero la textura se "masticaba y rechinaba".
 
¡Pero qué bruta soy! Cuando hice el Master de Bakery ya tuvimos problemas con el azúcar glass porque no era lo suficientemente fino y yo voy y repito el mismo error, así me fué.
 
No es que no se pueda comer, y además a todos les gustó, el problema es que yo sé que no estaba como debía.
 
Siguiente paso, la ganache de chocolate blanco. Me quedó de lujo, en serio. Le cogí el punto enseguida y comencé a bañar el cake con cierta fortuna (aunque la buttercream no estaba ni mucho menos bien enfriada). Pero claro lo que son las prisas, estuvo en nevera muy poco tiempo y se  movía dificultando la aplicación del baño de ganache. Al final acabé con un resultado más o menos decentito.
 
Sólo se pudo refrigerar el tiempo de trabajar y estirar el fondant, aunque debo decir que el resultado no fue demasiado malo.
 
No había contado con el calor y el traslado a Tarragona, además de que el fondant estaba a temperatura ambiente, es decir blandito.
 
Según nos acercábamos, el fondant y el relleno se íban aflojando y descenciendo al punto que el piso de arriba se inclinó cual torre de Pisa y se formó un faldón de fondant en la base del pastel.
 
En fin y resumiendo. Suerte tuve de que el pastel era el del cumpleaños de mi padre y el mío y por tanto todo quedó en familia, que si llega a ser para algún encargo yo me muero y les llevo una tarta Massini pagada por mí. Eso seguro.
 
En  mi favor sólo puedo decir que se quedaron asombrados cuando comencé a cortar la tarta. En primer lugar porque estamos acostumbrados a porciones más grandes y pareció al principio que cortaba raciones ridículas que por otra parte nadie se pudo acabar.
 
También les asombró el color. Quien no está versado en estos temas, sólo conoce el bizcocho de vainilla o de yogurt o de chocolate, y poco más. Yo me tiré a la piscina con un Red Velvet. Evidentemente no el mejor que he probado, pero de textura, sabor y color más que aceptable.
 
En fin y resumiendo que yo le doy a mi disaster cake como mucho un 5. El próximo será mucho mejor, eso seguro. Y como siempre digo ¡Un paso atrás solo para coger impulso!

 

 

 




miércoles, 14 de agosto de 2013

Crónica de Ibiza by Celia (III)

No me tengo por caza famosos.
 
Los así considerados si lo son por méritos propios tienen un gran valor añadido como personas en algunas ocasiones.
 
Si son famosos sin méritos, ni tienen valor ni nada, son famosillos con pies de barro que caen derrumbados al primer golpe de aire.
 
Bien, pues de esto también hay en Ibiza y aunque intentando pasar inadvertidos han sido cazados.
 
En el barco de ída hicimos la travesía de noche y, claro, como en todo hay clases y clases. Nosotros fuimos de tiraillos, a saber, pasa la noche como puedas y acopla tus pobres huesos en cutre sillas o cutre sillones. Otros con más suerte se acoplaron en pequeños sofás de dos plazas que permitían (en posición fetal) dormir con alegre comodidad. Hubo quien se llevó el colchón hinchable (de matrimonio que se decía antes porque hoy es palabra en desuso) y entre mesas y sillas o a pelo en zonas de paso, pasaron la noche bastante cómodos.
Llegamos ya a los pasajeros de clase media que con prevención habían contratado unas butacas especiales, largas, tamaño persona y más que se inclinaban por el respaldo y levantaban los pies con lo que se hacía bastante más llevadero el dormir y viajar.
Los de clase alta, ¡Ahhhhhhh...! estos disponían de esas mismas butacas pero mullidas como sofás de calidad, de piel, con bandejas para dejar bebidas, ipad'ss, enchufes, televisiones varias, auriculares, etc..... espacios, espacios y más espacios entre butacas, en los pasillos y así podría seguir con algunas otras comodidades.
 
Y....tachán...... los de clase superior que se alojan en camarotes por supuesto.
 
Vamos, que viajar, lo que es viajar, cualquiera puede, ahora bien en qué condiciones ya queda a criterio de cada cual y supeditado a la viavilidad económica de cada uno.
 
Vale, pues a pesar de eso hay cosas que no cambian y una de ellas es el cambiante y caprichoso sueño de los bebés...y aquí es donde entra mi primer famoso del viaje.
 
Andábamos nosotros cenando en el comedor social, después de hacer una cola que pa qué, en el mini restaurante del barco y pertrechados con bandejas, cubiertos, la cena claro y demás adminículos, veo pasar una chica como dando un paseo por la zona y ... unos segundos después mi mente reacciona y le pone nombre a la cara que acababa de ver. Gemma Mengual, nuestra nadadora de sincronizada más internacional. Me giré para decir a los míos, la habéis visto (o como dicen en Crakovia "ho haveu vist????") Pero ninguno se había fijado.
 
Más tarde volvió a pasar con un bebé en brazos intentando dormirlo a fuerza de pasearlo por el barco. No sé en que categoría de pasajero viajaba, pero el bullicio de la clase turista si parecía adecuado para intentar dormir al niño (traducido...los paseos que nos habremos dado los demás a las tantas de la noche, coge el coche y date vueltas por el pueblo a ver si se duerme el puñetero niño de una vez)
 
Esta vez si que la vieron todos,
 
- ..pues es verdad, si que es ella...
 
- .. si ya os lo dije....
 
Llegando a puerto tuvimos la suerte de coincidir con ella, su marido y sus hijos en el ascensor de bajada a la cubierta de los coches.
 
Como dije antes, personas normales con valor añadido por su profesión, su dedicación y sobre todo por presentar una normalidad que ya quisieran otros.
 
Estoy contenta de haberla conocido. Es como visitar un monumento famoso, cansada de verlo en los programas de viajes y darte cuenta de que es de verdad, que está allí y lo puedes tocar.
 
Después están los famosillos que lo son porque se les ha encumbrado al estrellato. No quiero decir (al menos no en este caso) que no tenga méritos el segundo famoso que nos hemos topado pero en este caso le falta, a mi entender, el valor añadido.
 
Se trata de Toni Cantó, a quien nos cruzamos, el andando con otras personas, nosotros en coche, cuando andábamos buscando el famoso Rte. del Bigotes.
 
Este personaje como actor, pues vale, puede gustarte o no pero ahí está y lleva muchos años ganándose el pan con su trabajo. Peeeeero, hete aquí que el señor como persona pierde toda la calidad y es que durante años estuvo peleando por no reconocer a su hija (fallecida desgraciadamente el pasado año) y estos últimos tiempos va y se nos mete en política, como si no tuviéramos bastante en este país.
 
Sus declaraciones sobre temas de lo más variopintos siempre levantan ampollas por allí donde pasan y parecen hechos sus comentarios a medida para soliviantar al más pintado.
 
En fin, lo que os decía, famosos, famosillos y otras especies..... hace unos días anunciaban a bombo y platillo que Paris Hilton íba a pasar por la isla, me reitero en lo dicho sobre lo de los famosos etc....

Crónica de Ibiza by Celia (II)

Todo no ha sido ideal.
 
De Barcelona ya salí con un resfriado importante que se agravó en la isla y que no quise reconocer porque no quería estropear las vacaciones de los demás. Sin embargo y en vista de que no mejoraba sino más bien al contrario, acabaron por convencerme para ir al centro de Salud.
 
Mas ir al médico se convirtió en un peregrinaje agotador y decepcionante que nos ocupó toda la mañana y casi acabó con nuestros nervios. De poco sirvió la mútua porque no tenían asistencia en Ibiza (en Mallorca y Menorca sí) y de menos aún las inexistentes indicaciones.
 
Eso sí, para ir a cualquier cala o localizar hoteles podías contar con un sinfín de letreros a los que sólo les faltaba las lucecitas de colores. Ni una sola indicación de centros de salud EN TODO SAN ANTONIO, con la cantidad de población autóctona y aliena que allí hay. Localizamos un centro de Salud a las afueras, (tan a las afueras que ya no pertenecía a San Antonio) cerrado a cal y canto y con una indicación de dónde podríamos encontrar los servicios de urgencia. Carrer Séquia, inexistente para la mayoría de ciudadanos y también para nuestro navegador.
 
 ¡Otra vez perdidos!
 
Localizamos dos centros de salud con nombres extranjeros y privados, por supuesto. Al fin dimos con un amable señor que nos dijo cerca de qué hotel podría ser que estuviera. ¡Y allí estaba! Habíamos pasado por la diagonal de esa calle innumerables veces y no lo vimos sencillamente porque no había ninguna indicación ni de centro de asistencia, ni de centro de urgencias, ni una simple cruz azul, NADA.
 
Eso sí, debo decir que en cuanto entramos la atención fue rapidísima a pesar de la gente que había.
 
El Aire Acondicionado estaba a pleno rendimiento y con un difusor que te daba directo sobre la cabeza mientras estabas dando los datos. La consecuencia inmediata fue un ataque de frío con castañeteo imparable de dientes, todos corriendo a traerme mantas, la piel de gallina y todo el mundo mirándonos y pensando, esta sí que está fatal, y así me sentía.
 
Al final resultó ser una reacción del Ibuprofeno (al que tan aficionado nos hemos vuelto todos) y unas placas de pus en el cuello que sí o sí me mandaron a la cama a pesar del calor que hacía en la calle y las ganas de playita de todos.
 
A todo esto, era domingo.
 
Farmacias de guardia, jajajajajaja, recorrimos media isla hasta que dimos con una y eso después de llamar por teléfono a alguna otra que le tocaba guardia y no contestaron etc...
 
Antibiótico y jarabe y cama el resto del día permitieron encarar bastante bien el día siguiente y dejar de fastidiar las vacaciones del resto de la familia.
 
Conclusión : Id a Ibiza de Vacaciones, vacunados de todo, con un arsenal de medicamentos en el neceser y a ser posible acompañados de alguien versado en medicina porque de lo contrario..... que Dios os asista.
 
La fámili se tuvo que contentar (fíjate) con bajar a la piscina comunitaria del apartamento hasta que se les quedaron los dedos arrugados como garbanzos.
 
Y yo arriba pensando "mientras yo me recupero al menos ellos se pueden distraer en la piscina, bendita piscina".
 
Mañana será otro día.

martes, 13 de agosto de 2013

Crónica de Ibiza by Celia (I)

Quien me lo iba a decir, que pasaría unas vacaciones en Ibiza. Parecía que sería por siempre o al menos por mucho tiempo, algo inalcanzable. Y no, no todo tiene que ser tan inaccesible.
 
Fue un visto y no visto, pensado y casi hecho sin apenas consultar con nadie...y el miedo de los trámites por internet aún no ejecutados anteriormente.
 
De golpe, embarcamos destino a esa isla paradisíaca, 5 pares de ojos inocentes en sus costas, sus gentes, sus hábitos.... todo a sido nuevo, todo revelador.
 
Recomendaciones altruistas y bienintencionadas de lugares que visitar, cosas imprescindibles de ver, probar...
 
la primera visión de la isla despertando al nuevo día fue ilusionante, de verdad estábamos allí.
Reto conseguido.
 
Siendo como es una comunidad que en su mayor parte vive la noche, llegar a las 8 de la mañana supone encontrar una isla dormida, de calles vacías y persianas cerradas. Es otra forma de conocer lugares nuevos.
 
Difícil compaginar el GPS para situarnos y las ganas de mirar por la ventanilla del coche para no perder detalle de los campos, las casas, los coches... y cuando llegas a destino, dejas las maletas y te instalas.
 
La verdadera aventura comienza cuando coges el mapa y decides qué hacer y dónde ir en primer lugar.
 
Nos decidimos por localizar al "Bigotes" y así comienza nuestro conocimiento de la isla.
 
Llegar no fue fácil, está escondido y hasta el último momento no lo ves.
Cuando te apeas y das unos pasos (pocos) te encuentras con unos viejos embarcaderos, no por ello en desuso, pero sí de los marineros de viejo ¡cómo los libreros de viejo, vaya! en el lado izquierdo de la cala, y en el derecho el Restaurante del "Bigotes", curioso donde los haya.
 
A saber, una vieja plataforma de cemento, viejos bancos de madera, cubierta de uralita y un increíble y delicioso olor a carbón, a sofrito de caldereta, a calidad... que nos hemos venido sin probar. Tal es el éxito de esta cocina que no logramos sitio. Todo estaba ocupado por 2 semanas más. Demasiado tiempo para nuestros 8 días en la isla.
 
 Cala Mestalla

Para llegar hasta allí pasamos por el mercadillo Hippy de "Las Dalias", el más famoso, prometiéndonos nos irnos de la isla sin dar un paseo por sus paradas llenar de exotismo y colorido.
 
Cumplido el primer día en la isla nos retiramos totalmente agotados y con una sensación de Jet-Lag a la española consecuencia de una malísima noche de barco (íbamos acomodados sin acomodación, es decir coge la primera butaca, silla, sillón etc... y espavila y duerme como puedas) y en esto nos ganaron por goleada los asíduos jóvenes a las fiestas de Ibiza que pertrechados con sus bocatas y colchones hinchables se adueñaron de toda hamaca y hueco donde tirarse a dormir. ¡Felices ellos y sus veintitantos porque los cuarentaymuchos no te permiten ya tirarte en cualquier sitio!.
 
Nuestra primera cala, ya en serio, con toalla, sombrilla, libro, abarcas, etc... (recomendada, por supuesto) fue Cala Conta,



Vas por una carretera comarcal, arropado por pinares y esporádicamente algún grupo de casas, bastante salvaje o inexplotada naturaleza, hasta un aparcamiento aún de tierra pero que se adivina preparado para una ingente cantidad de vehículos, y sólo unos metros más allá nos topamos con una costa agreste, absolutamente arrebatadora por la belleza que exibe, los colores de sus aguas abarcando toda la gama del azul-aguamarina-verde, increíble de tan transparente y calma.....
 
¡Cuántas veces habremos visto estas imágenes en programas, anuncios, carteles, pero no es hasta que lo tienes delante de tus ojos que te das cuenta de que la naturaleza siempre te puede!
 
A pesar de la cantidad de personas que abarrotamos la pequeña Cala con arena y de que incluso había un bar y una tienda (que no se ve en las fotografías), es de destacar la tranquilidad y el saber estar de la gente que allí había.
 
No había voces chillonas, ni gritos de niños (niños sí había) más bien se respiraba una tranquilidad como de no querer romper la armonía del lugar.
 
Nos encantó a todos.

viernes, 2 de agosto de 2013

Pepinos Agridulces

La entrada de hoy viene dada por la necesidad de conservar todos aquellos productos que nos da la tierra y que no podemos consumir adecuadamente. Cada año probamos o experimentamos nuevas posibilidades y este año es el del encurtido d pepinos para empezar.
 
Esta receta es de mi suegro que lleva años haciéndola y que obtuvo por el método ensayo y error observando los ingredientes que se detallan en los botes de pepinillos agridulces estilo alemán de tipo comercial.
 
El resultado, verdaderamente, es bastante parecido dejando de lado la frescura de los ingredientes que he usado en detrimento de los que deben usar las industrias.
 
Hay que dejarlos macerar al menos 15 días, pero para los más entusiastas con 2 o 3 valdría.
 

 
Me gusta hacer las fotografías de las mermeladas y conservas en tonos sepias porque parecen tomadas en otra época, Y es que aunque la crisis aprieta muchos son los que desconocen el maravilloso arte de conservar para consumir cuando no hay...... en lugar de hechar al cubo de basura los excendentes de cada casa.

miércoles, 31 de julio de 2013

Mermelada de Higo con coñac al aroma de vainilla de Madagascar

Nombre largo donde los haya pero no quería olvidarme de nada ya que todo cuenta a la hora de intensificar un aroma o el recuerdo en boca de algún sabor olvidado.
 
Manuela (frikis be delight) me dió la idea porque nunca había hecho mermelada de higo, entre otras cosas porque los higos no me gustaban y ya se sabe que cuando algo no gusta no tienes el más mínimo interés en ello.
 
Bien, pues con los años le he ído cogiendo el gusto a esta fruta tan veraniega y ahora, cuando mi médico me la desaconseja por su aporte de azúcares, voy yo y le encuentro el punto.
 
Y es que los humanos somos espíritus contradictorios, basta que nos digan que no a algo para que lo deseemos con mayor ansia.
 
En fin, que buscando a diestro y siniestro dí con varias recetas para hacer la mermelada y entre todas ellas y mi propia experiencia he conseguido esta fusión de sabores, que como siempre pasa, ahora es un poco ligth, pero con el reposo adecuado se va a convetir en una exquisitez para el desayuno o para acompañar con un poco de queso y tostadas, un plato de carne, o lo que la imaginación de cada uno guste de aportar.
 
 
Saludos a todas y todos.