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jueves, 21 de marzo de 2013

Herramientas

Mis nuevas herramientas : Un molde de mini magdalenas Wilton y una rejilla para enfriamiento de galletas, cakes , tartas y lo que se me ponga por delante.
Buenas herramientas para un trabajo mejor.
Las he inaugurado con unas magdalenas de vainilla, plátano y chocolate, en versión normal y mini.


 
Mirad que monas quedan las minis, preparadas para regalar.


Son ideales para regalar en un cumpleaños de niños o no tan niños, un detalle para alguien querido... en fin, vosotras mismas.
P.V.P.  4,25 €

viernes, 15 de marzo de 2013

Truquioca

¡Valeeeee! Me he inventado la palabra, pero bajo este hallazgo de la Real Academia de la Lengua se esconde la intención (sana, por supuesto) de compartir trucos, ahorros en la cocina, curiosidades varias o simplemente cosas que yo sé y que quiero que vosotras/os también sepais.
Igualmente, cuento con que si sabeis algún truqui que solo es vuestro o de vuestras madres, abuelas, tías, o padres, abuelos, tíos (que aquí no se discrimina a nadie ¿vale?) pues lo podais compartir también.

Pues aquí va el primero :

Canela



 ¿Cuántos palitos de canela habeis tirado a lo largo de vuestra vida? Pues, se acabó tirar.
Los palitos de canela son tan intensos que una vez utilizados, se lavan, se dejan secar y se pueden utilizar varias veces. Dependerá de cada una/o de vosotras/os las veces que reutiliceis cada palito según vuestro gusto por la intensidad del sabor y olor.
Probadlo y ya me direis.

Vainilla



En algunas recetas de postres o dulces, nos piden vainilla en rama y es un producto realmente buenísimo pero también caro (se suelen vender en blister de 2 unidades)
Las vainas de vainilla se abren por la mitad con cuidado con un cuchillo bien afilado y se sacan las semillitas negras que hay en su interior (rascando con la punta del cuchillo)
Una vez que hemos quitado las semillas para nuestrea receta ¿que hacemos con las vainas? ¿A la basura? Pues NO.
Estas cáscaras se meten en un tarro con azúcar blanco normal y en poco tiempo tendremos azúcar vainillado. Las vainas pasan sus aromas al azúcar. Con esto matamos dos pájaros de un tiro, utilizamos las vainas que íbamos a tirar y nos ahorramos comprar azúcar vainillado para otras preparaciones.
Como en el caso de la canela, dependerá de vuestro gusto por la intensidad del aroma, pero yo empezaría poniendo poca cantidad de azúcar y si os resulta demasiado añadir más azúcar hasta que encontreis el equilibrio.
Probadlo, de verdad da resultado.

martes, 5 de marzo de 2013

Plátano vs Vainilla

También estaba barajando si titular este post como "10 minutos" , vereis porqué.
El pasado viernes andaba yo con un constipado de aquellos que te dejan desarbolado el cuerpo, con tiritonas de frío y mocos a tutiplen, yendo a recoger a mi hijo a la parada del bus escolar. Bajan los críos con un POR FIN ES VIERNES escrito en la cara, una sonrisa de oreja a oreja y un Mamá puedo ir a casa de .... ¡ un ratitooooo, porfa! que te acaba de desmontar y claro está, cedes y le dejas ir.
A cambio de entretener o vigilar a los nenes, voy y digo ¡vale, pues mientras haré unas magdalenas! y os las traigo para merendar. Te pagan ya con los ojos brillantes de pura gula.
Me voy con mi tiritona a casa y en cuanto empiezo a calentar el horno y a despejar la cocina para volverla a poner patas arriba, todo lleno de boles, báscula, harina, etc.... hasta parece que me encuentro mejor.
1ª hornada de magdalenas de vainilla (papelitos blancos)
2ª hornada de magdalenas de plátano (papelitos rosas)
los dejo enfriar un poquito y ¡ A la caja !, de camino a recoger al nene voy pensando que espero que les gusten a los demás niños (a Gerard le encantan).
Sólo con abrir la caja se lanzan como leones y desaparecen las magdalenas (todas) en apenas 10 minutos (de ahí el segundo título). Debo decir que también los padres me dieron su opinión positiva con lo que definitivamente los síntomas del resfriado empezaron a desaparecer. ¡Tan ancha estaba yo por ver a todos disfrutar con mi trabajo!.

Eso sí, cada grupo se decantó por una especialidad, los niños por las de plátano y los padres por las de vainilla.
Besos.